Alopecia Fibrosante: ¿Que es? | Tipos, Causas, Tratamientos

La alopecia fibrosante, o alopecia frontal fibrosante, es un tipo de alopecia relacionada con el tipo cicatricial. En términos generales, se produce por una inflamación autoinmune que ataca al folículo, y por lo tanto, provoca que la raíz del cabello no pueda desarrollarse con normalidad. Además de la caída del cabello, este tipo de alopecia va a provocar una serie de cicatrices visibles en el cuero cabelludo.

¿Qué causas provocan la alopecia fibrosante?

En la actualidad, no podemos aún determinar cuáles son las verdaderas causas que provocan la inflamación folicular, que provoca la posterior caída del cabello, sin embargo, sí sabemos que hay al menos 4 factores que pueden intervenir.

  • Factores hormonales: Al igual que sucede en los casos de alopecia androgénica, existe un componente hormonal que es el responsable del ataque autoinmune que sufre el folículo.
  • Factores genéticos: También sabemos que la alopecia fibrosante se desarrolla con más regularidad en personas que presentan una cierta predisposición genética, aunque esta causa no siempre es decisiva.
  • Factores autoinmunes: Se trata de una enfermedad capilar autoinmune, ya que es el propio organismo quien ataca al folículo, produciendo las inflamaciones que provocan la posterior caída del cabello.
  • Factores ambientales: En este tipo de causas se incluyen las rutinas saludables, factores como el estrés, factores externos que pueden debilitar el cabello, etc.

Por tanto, aunque no podemos predecir la causa específica que provoca los casos de alopecia frontal fibrosante, sí sabemos que en la mayoría de los casos, las causas vienen determinadas por las cuestiones anteriores.

Tratamientos para personas con alopecia fibrosante

Debido a la complejidad de este tipo de casos es muy importante comenzar el tratamiento desde un análisis exhaustivo, con el que podamos determinar qué tratamiento nos va a permitir mantener la salud del folículo.

Apuntamos con anterioridad que la alopecia frontal fibrosante viene provocada por una inflamación folicular, es decir, es el propio organismo el que ataca a la raíz del cabello, aumentando su tamaño y provocando su caída, es contra este proceso con el que debemos actuar, si queremos que los resultados del tratamiento se mantengan a largo plazo.

Para lograr un resultado permanente, los tratamientos tratan la inflamación y las cuestiones hormonales. Los tratamientos para alopecias de tipo fibrosante se basan en la aplicación de fármacos de aplicación oral y tópica, capaces de ajustar los cambios hormonales que influyen en el folículo, y además, reducen la inflamación.

Un tratamiento que no tuviera en cuenta los factores hormonales, no tendría resultados a largo plazo, ya que una de las causas principales no sería tratada, mientras que un tratamiento exclusivamente hormonal, no va a poder por sí solo llegar a reducir la inflamación folicular.

Es muy importante recordar que las rutinas del paciente van a influir de manera decisiva en la salud del folículo, por tanto, factores como la alimentación o el cuidado del cabello van a ser muy beneficiosas para el folículo, mientras que los períodos de estrés o el tabaquismo van a fomentar su inflamación y posterior caída.

Primeros síntomas de la alopecia frontal fibrosante

La alopecia fibrosante frontal se localiza en la parte más cercana a la frente. A diferencia de otros procesos, el retroceso de crecimiento no solo se percibe en la zona conocida como las entradas, en este caso es la parte frontal completa la que sufre la inflamación del folículo, y por lo tanto, pierde su capacidad de desarrollo. El resultado es un tipo de alopecia que comienza en la frente y se extiende hacia la parte posterior del cuero cabelludo, en forma de diadema.

Como indicamos anteriormente, la alopecia de tipo fibrosante está relacionada con las alopecias cicatriciales, por tanto, también es muy común que aparezcan señales en la parte en la que ya no existe folículo. La inflamación folicular puede generar señales visibles a simple vista, que indican que la alopecia es de tipo fibrosante.

Más allá del cuero cabelludo, existen otras señales que pueden indicar que nos encontramos ante un caso de alopecia fibrosante, son las siguientes:

  • Pérdida progresiva del cabello en las cejas.
  • Enrojecimiento permanente en las mejillas.
  • Lesiones visibles en la parte baja de las sienes.

Ante cualquiera de estos síntomas, es recomendable consultar a un especialista capilar, que pueda llevar a cabo una evaluación previa, con el fin de determinar si la caída del cabello está relacionada con una inflamación del folículo relacionada con la alopecia fibrosante.

Trasplante capilar para casos de alopecia fibrosante

En ocasiones, personas que sufren casos de alopecia fibrosante se someten a trasplantes capilares, cuyos resultados no son los esperados. Un tratamiento adecuado comienza con un diagnóstico acertado, si el especialista detecta signos de alopecia frontal fibrosante, debe establecer un remedio adecuado ante la inflamación del folículo, antes de pensar en un tratamiento basado en trasplantes capilares.

En caso de llevar a cabo un trasplante en pacientes de este tipo, los factores hormonales van a rechazar las nuevas unidades capilares, y por tanto, la caída se va a repetir en las zonas que ya habían sido afectadas.

La alopecia fibrosante parte de una solución farmacológica, una vez que se ha conseguido que los folículos sanos no sean atacados de manera autoinmune, sí se puede proceder a un trasplante, pero es fundamental que el cuero cabelludo esté saneado, y no provoque la inflamación del folículo.

En cualquier caso, es el especialista capilar el que debe determinar si el paciente es apto para someterse a un trasplante, y la fase en la que se encuentra el paciente respecto a la recuperación folicular.

Tratamientos de alopecia cicatricial en Castellana Clinic

En Castellana Clinic llevamos a cabo diferentes tratamientos, siempre orientando cada solución a las características que presenta el paciente.

Es importante comenzar por un estudio previo, en el caso de alopecias frontales fibrosantes, debemos evaluar la actuación de esta enfermedad autoinmune y detectar, en lo posible, las causas. También es importante determinar un calendario de revisiones, en el que podamos comprobar la eficacia del tratamiento.