Cómo influye la zona donante en trasplantes capilares

La zona donante en trasplantes capilares es una parte fundamental para el resultado del tratamiento. La extracción de folículos sanos es la base de un tratamiento de trasplante, si la zona donante es capaz de generar folículos capaces de desarrollarse con normalidad, hay muchas posibilidades de conseguir que el tratamiento sea un éxito.

Por tanto, es tan importante el análisis de la zona donante en trasplantes capilares, como la evaluación que realizamos en la zona afectada por la alopecia, en Castellana Clinic te ofrecemos un tratamiento basado en tus características capilares, y te garantizamos el mejor resultado en cada uno de los tratamientos de nuestra clínica capilar.

Cuando analizamos el proceso que realizamos durante la técnica FUE para la recuperación folicular, habitualmente nos centramos en el proceso de reimplante sobre las zonas que presentan principio de despoblación, sin embargo, la fase previa, en la que trabajamos sobre la zona donante es fundamental para que el proceso tenga éxito. Si el paciente dispone de una zona donante poblada, suficiente como para extraer los folículos sanos necesarios, el proceso será mucho más sencillo y el resultado, natural.

¿Qué es la zona donante?

La zona donante es la parte del cuero cabelludo que sí es capaz de desarrollar folículos sanos. Nos referimos a esta como la zona donante porque es la parte de la que vamos a extraer las unidades foliculares, con el objetivo de reimplantarlas en las zonas que presentan partes despobladas.

Lo importante de esta zona es que sea capaz de generar folículos lo suficientemente sanos, es decir, capaces de reproducirse desde el cuero cabelludo. Para determinar la capacidad reproductiva de la zona donante, llevamos a cabo un exhaustivo estudio previo, en el que analizamos la cantidad y la calidad folicular de esta parte del cuero cabelludo.

La parte del cuero cabelludo que suele utilizarse para extraer folículos sanos se encuentra, habitualmente, en la parte posterior de la cabeza. Cuando hablamos de las zonas del cuero cabelludo que sufren una mayor despoblación, habitualmente nos referimos a la parte alta de la cabeza, la coronilla y las entradas, mientras que, en la mayoría de los casos, la parte posterior de la cabeza sí suele generar cabello suficiente durante períodos prolongados.

La decisión de utilizar cabello sano del propio paciente viene determinada por el resultado, utilizando cabello propio, conseguimos que el resultado sea más natural, y no exista diferencia entre el cabello sano y los folículos implantados. Por tanto, la zona donante hace referencia a la parte de la cabeza capaz de desarrollar folículos sanos. Es importante determinar que, efectivamente, existe una zona capaz de generar una serie de folículos que pueden trasplantarse a otras zonas.

Para que una zona pueda ser considerada donante o potencialmente donante es imprescindible establecer el número de cabellos por centímetro cuadrado. Que en una parte de la cabeza exista pelo no garantiza que sea donante, por lo tanto, debemos comprobar que, efectivamente, la parte donante es capaz de generar la suficiente cantidad de folículos como para llevar a cabo el trasplante.

También es importante determinar la calidad del cabello, no solo evaluamos la cantidad, además es importante determinar el tipo de cabello que presenta la zona sana y las posibilidades de regeneración una vez trasplantado.

¿Dónde suele ubicarse?

La zona donante suele ubicarse en zonas muy concretas y homogéneas. En la mayoría de los casos comprende la franja lateral situada por encima de las orejas y la parte posterior, excluyendo las partes del límite inferior, cuyo cabello suele ser de peor calidad.

Estas zonas pueden variar según el paciente, sin embargo, en la práctica totalidad de los pacientes, identificamos las zonas donantes potenciales en esta parte de la cabeza.

Para determinar la extracción, trabajamos con un porcentaje máximo que se sitúa entre el 25 y el 35 % del cabello sano aproximadamente. Este porcentaje de unidades foliculares está determinado para evitar que, una vez crezca el cabello, se puedan percibir zonas afectadas en la parte donante. Lo que queremos evitar es que debido a la extracción, la zona sana pueda presentar zonas despobladas, por eso es recomendable actuar en un 35 % de los folículos como máximo.

Extracción folicular desde la zona donante

Como decimos, la mayoría de los pacientes suelen presentar una parte del cuero cabelludo que es capaz de desarrollar folículos sanos, hasta el punto que pueden ser trasplantados a partes del cuero cabelludo que ya no son capaces de regenerar folículos.

Como decíamos, la parte donante se sitúa en la mayoría de los casos en la parte posterior de la cabeza, esta parte tiene una mayor facilidad para seguir desarrollando un crecimiento folicular fuerte a largo plazo, por tanto, una vez realizado un estudio previo para determinar la calidad del folículo, podemos proceder con la extracción.

Los folículos elegidos se seleccionan de manera aleatoria. El objetivo principal es que la extracción folicular no dañe la densidad de la zona sana, es decir, debemos evitar que la extracción de folículos genere un descenso de la densidad capilar en la parte en la que estamos extrayendo el cabello.

Mediante material especializado, extraemos ciertos folículos de forma mínimamente invasiva, la señal que queda sobre la parte del folículo sobre la que hemos trabajado es un diminuto punto de color rojo. Cada una de las partes sobre las que hemos trabajado será capaz de desarrollar nuevos folículos en pocas semanas, por lo tanto, el cabello se regenera por sí mismo, no causando ningún perjuicio al normal desarrollo capilar.

¿Cómo se seleccionan los grupos foliculares durante la extracción?

En ocasiones, algunos pacientes piensan que la extracción y posterior implante capilar se realizan folículo a folículo, esto no es del todo cierto. Lo que realizamos en la parte donante de la cabeza es extraer unidades foliculares, es decir, grupos foliculares que incluyen una media de 4 pelos, por tanto, serán estos grupos foliculares los que, posteriormente, serán reimplantados en la parte de la cabeza en la que se ha detectado el descenso de densidad capilar.

Ni la extracción ni el posterior implante van a necesitar de sutura ni cortes, y por lo tanto el proceso postoperatorio ofrece una recuperación inmediata, sin complejos tratamientos.

Como ya apuntábamos anteriormente, es importante que un cirujano especializado lleve a cabo el trabajo de selección folicular, debido a que la extracción no debe generar zonas despobladas en la parte del cuero cabelludo en la que hemos extraído los folículos.

En términos generales, uno de los objetivos de la técnica FUE de recuperación capilar es respetar la composición folicular de la parte donante, para que una vez haya finalizado el proceso, esta zona pueda seguir desarrollando folículos sanos como lo ha hecho habitualmente, sin que este proceso pueda haber generado ningún perjuicio, por ejemplo, reduciendo la densidad capilar.

¿Qué sucede cuando la zona donante es limitada?

No todos los pacientes presentan características homogéneas, decíamos que las zonas potencialmente donantes se sitúan en los laterales y en la parte posterior de la cabeza, sin embargo, algunos pacientes presentan franjas sanas poco tupidas, o bien la calidad de los folículos sanos es insuficiente en la mayoría de los casos.

La solución para zonas donantes limitadas es el trasplante en fases. Habitualmente establecemos un tratamiento en varias fases, con el objetivo de dejar un espacio temporal entre intervenciones, para conseguir que el folículo se recupere. Si llevamos a cabo esta técnica con tiempos de descanso espaciados, la parte donante es capaz de recuperarse, sin que la extracción genere zonas despobladas, además, de esta manera podremos elegir los folículos más resistentes en cada proceso de extracción.

Habitualmente los plazos de espera para asegurar que el folículo se ha regenerado lo suficiente es de 9 meses aproximadamente, aunque el proceso depende de las características que presente cada paciente.

En cualquier caso, existen alternativas para personas con zonas donantes limitadas. Lo que conocemos como body hair transplant es un proceso mediante el cual seleccionamos folículos de partes del cuerpo no localizadas en el cuero cabelludo y los implantamos en las partes de la cabeza que presentan despoblación. Este proceso suele ofrecer un resultado excepcional, ya que estos folículos, aunque corporales, suelen desarrollarse bien una vez implantados en el cuero cabelludo.

Otra posibilidad es realizar la extracción folicular en varios períodos, de esta forma podemos ayudar a una zona donante limitada a regenerarse. En este caso, tanto la extracción folicular como el implante posterior, se realizan en diferentes períodos, para que la zona donante se desarrolle de nuevo.

El estudio densitométrico y las características del cabello

La decisión acerca de la conveniencia del cabello en la zona donante, con el fin de repoblar otras zonas del cuero cabelludo, depende exclusivamente del especialista médico. Existen una serie de criterios que son los que determinan si, efectivamente, el cabello puede utilizarse en intervenciones de este tipo.

El estudio densitométrico es el proceso que nos indica el número de cabellos por centímetro cuadrado que presenta la zona sana. Mediante instrumental especializado, evaluamos el número de folículos que presenta la zona, solo aquellas que lleguen a un número determinado de folículos sanos por centímetro cuadrado serán las partes utilizadas en unidades foliculares, que serán trasplantadas a las partes del cuero cabelludo que presentan falta de densidad o despoblación.

Además de la densidad, que hace referencia exclusivamente a criterios de cantidad, también debemos evaluar la calidad del cabello, en base a diferentes características, las principales son las siguientes:

  • Grosor del cabello
  • Tonalidad del cabello
  • Adherencia del folículo

Lo que buscamos es determinar la calidad del cabello para confirmar que, de manera efectiva, el folículo puede reproducirse y generar cabello de calidad.

Recuperación de la zona donante

La técnica FUE se basa en la extracción de unidades foliculares, cada una de estas unidades incluye un número variable de folículos, por tanto, la zona donante queda despojada de muchos de sus folículos tras la intervención.

El único modo de recuperar el estado de densidad previo a la extracción es dejando pasar el tiempo. Al tratarse de zonas sanas, es decir, con capacidad reproductiva, el propio cuero cabelludo es capaz de sustituir las partes intervenidas por nuevas unidades foliculares, que a su vez generen cabello sano, por tanto, una vez finaliza el proceso de extracción, la zona donante comienza, por sí sola, regenerarse, sin que sea necesario llevar a cabo una intervención especial.

En Castellana Clinic somos especialistas en injertos capilares, utilizamos las técnicas más avanzadas para conseguir que los folículos seleccionados de las zonas donantes puedan repoblar las zonas afectadas y además, estos resultados se mantengan a largo plazo. Si quieres más información, contacta con Castellana Clinic y solicita tu primera consulta.