Castellana Clinic: RECUPERA TU PELO DE FORMA DEFINITIVA
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“En nuestra clínica, nos enorgullecemos de ofrecer las técnicas más avanzadas y efectivas en el campo del injerto capilar como la revolucionaria técnica de injerto capilar de pelo largo.”
Dr. Andrade
Descubre la innovadora técnica fue Long Hair que transforma vidas.
La técnica de injerto capilar FUE Long Hair es un nuevo procedimiento revolucionario en microinjerto capilar técnica FUE. A diferencia de los métodos tradicionales, que utilizan injertos de cabello corto, esta técnica permite trasplantar cabello largo, proporcionando resultados visibles y satisfactorios desde el primer día.
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EN TRICOLOGÍA Y MICROINJERTO CAPILAR
Fórmate como experto en trasplante capilar de la mano del Dr. Andrade y la Universidad EUNEIZ de Vitoria-Gasteiz.
TÉCNICA fue advance
La Técnica FUE Advance hace referencia al a técnica que se especializa en tomar uno a uno los folículos pilosos y trasladarlos al sitio en donde genéticamente las raíces son sensibles y tarde o temprano se terminaran perdiendo.
¿Por qué escoger la Técnica FUE Advance?
Por su naturalidad, pronta recuperación y cuidado de la zona donante. En pocos días será prácticamente imperceptible el haberse realizado un injerto de pelo. Además, ofrecemos injerto capilar de pelo largo con esta misma técnica.
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NUESTRA CLÍNICA
CLÍNICA ARAVACA
Dirección :
Cam. de la Zarzuela, Nº13, 28023 Aravaca
Horario :
De 10:00 a 19:00
Teléfono :
+34 651 052 052

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Preguntas frecuentes
Un injerto capilar (trasplante de pelo) es un procedimiento en el que se extraen unidades foliculares de una zona donante (habitualmente la nuca y laterales, más resistentes a la caída) y se implantan en las áreas con menor densidad (entradas, línea frontal, coronilla). El objetivo es lograr un resultado natural, respetando dirección, angulación y densidad acorde a tu caso. La indicación depende del tipo de alopecia, la zona donante disponible y tus expectativas.
El precio de un injerto capilar varía según varios factores: número de folículos a trasplantar, complejidad del diseño, técnica empleada, equipo médico, y si se incluye seguimiento postoperatorio. Por ello, lo más fiable es un estudio capilar y una estimación personalizada tras valorar el grado de alopecia y la calidad de la zona donante. Desconfía de precios cerrados sin diagnóstico previo.
En la mayoría de casos, el cabello trasplantado está diseñado para ser duradero porque procede de zonas menos sensibles a la alopecia androgénica. Aun así, la alopecia puede seguir avanzando en el pelo nativo no trasplantado, por lo que a veces se recomienda un plan de mantenimiento médico y, en algunos casos, futuras sesiones. “Durar” no solo depende del injerto, sino de la evolución de tu alopecia y de los cuidados.
No hay una edad única, pero suele recomendarse cuando la alopecia está razonablemente estabilizada y se puede planificar una estrategia coherente a medio/largo plazo. En pacientes muy jóvenes, la caída puede progresar y obligar a rediseñar densidades o a reservar zona donante para el futuro. La clave es valorar patrón, ritmo de caída y expectativas.
Durante el procedimiento se emplea anestesia local, por lo que lo habitual es que no sea doloroso, aunque puede haber molestias puntuales (por ejemplo, en la infiltración anestésica). Tras la intervención, lo más frecuente es notar tirantez, sensibilidad o picor, especialmente en la zona donante, que suele mejorar con el paso de los días y la medicación pautada. La intensidad varía según cada persona y técnica.
Como cualquier procedimiento médico, tiene posibles riesgos y efectos secundarios: inflamación, enrojecimiento, molestias, sangrado leve, costras, picor, foliculitis postoperatoria puntual, pérdida temporal del pelo nativo (shock loss), y resultados por debajo de lo esperado si no se planifica bien. Un buen diagnóstico, un equipo experimentado y un postoperatorio correcto reducen riesgos y mejoran el pronóstico.
En general, suele ser buen candidato quien presenta alopecia estable o con patrón definido, expectativas realistas y una zona donante suficiente (densidad y calidad). También se valora el tipo de alopecia (no todas se trasplantan igual), el estado del cuero cabelludo, antecedentes médicos y hábitos (tabaco, medicación, etc.). La candidatura se confirma con un estudio capilar.
Depende de la técnica y del caso. En muchos procedimientos se realiza un rapado total o parcial para facilitar extracción e implantación, pero existen opciones en las que se puede minimizar o evitar el rapado visible (por ejemplo, estrategias para mantener el pelo largo en determinadas zonas). La decisión se toma según longitud del cabello, área a tratar y objetivos estéticos.
La inflamación suele ser temporal. De forma general, ayuda seguir el postoperatorio indicado: medicación pautada, dormir con la cabeza ligeramente elevada, evitar ejercicio intenso los primeros días, y respetar lavado y cuidados. No se recomienda improvisar antiinflamatorios o remedios por cuenta propia: lo correcto es seguir el protocolo del equipo médico y consultar si la inflamación es llamativa o persiste.
Es habitual que, entre las semanas posteriores al injerto, aparezca una fase de caída del cabello trasplantado (la raíz suele permanecer). Es un proceso esperado dentro del ciclo del folículo: el pelo cae y luego inicia una nueva fase de crecimiento. El calendario exacto varía, pero lo importante es entender que esa caída inicial no significa fracaso del injerto.

