Comprender de quién se hereda la calvicie es, con frecuencia, el punto de partida de quienes observan un retroceso incipiente en la línea de implantación. Conviene precisar desde el inicio: la predisposición procede de ambos progenitores y no exclusivamente de la línea materna. La alopecia androgenética constituye un rasgo poligénico en el que intervienen más de setenta genes, distribuidos entre los cromosomas aportados por el padre y por la madre. Es cierto que el gen receptor de andrógenos se localiza en el cromosoma X, de origen materno en los varones, y que su peso resulta considerable. No obstante, no es el único factor implicado ni determina por sí solo la evolución de cada caso.
Artículo revisado por el Dr. Juan Andrade, fundador de Castellana Clinic, especialista en trasplante capilar con más de 20 años de experiencia. Miembro de la ISHRS y Fellow del World FUE Institute.
Última actualización: septiembre de 2026¿De quién se hereda la calvicie: de la madre o del padre?
De ambos, si bien con matices. La genética de la alopecia androgenética debe entenderse como la suma de múltiples influencias de pequeña magnitud, y no como un mecanismo de todo o nada.
- Por vía materna: el cromosoma X aporta el gen AR, correspondiente al receptor de andrógenos, que constituye el marcador individual de mayor peso identificado hasta la fecha.
- Por vía paterna: la mayoría de las variantes asociadas se localizan en cromosomas autosómicos, heredados por igual de ambos progenitores.
- En conjunto: el riesgo individual depende de la combinación completa de variantes recibidas de las dos ramas familiares.
El mito del abuelo materno
Esta creencia posee un fundamento parcial, dado que el cromosoma X materno procede a su vez de la abuela materna. Sin embargo, explica únicamente una fracción del cuadro. De hecho, la ausencia de alopecia en la línea paterna no constituye un factor protector, puesto que también por esa vía pueden transmitirse variantes relevantes.
El denominado «gen de la calvicie» no es un gen único
Referirse al gen de la calvicie en singular resulta operativo, aunque impreciso. Se han identificado cientos de variantes asociadas a la calvicie genética y sólo una minoría se localiza en el cromosoma X. En consecuencia, la observación de los antecedentes familiares aporta una orientación, nunca un pronóstico.
Se hereda la sensibilidad a la DHT
Este matiz resulta determinante desde el punto de vista clínico. Los varones con alopecia androgenética no presentan concentraciones más elevadas de testosterona que el resto de la población; lo que heredan son folículos genéticamente sensibles a la dihidrotestosterona (DHT). Cuando dicha hormona actúa sobre ellos se desencadena la miniaturización folicular: los ciclos de crecimiento se acortan de forma progresiva y el tallo capilar emerge cada vez más fino, hasta que el folículo cesa su producción. Se trata de un proceso gradual y silencioso, lo que explica que la alopecia androgenética represente hasta el 95 % de los casos de calvicie y afecte al 50 % de los varones antes de los 50 años.
¿Por qué la calvicie genética puede saltar una generación?
Porque cada descendiente recibe una combinación distinta de variantes: dos hermanos comparten progenitores, pero no el mismo reparto genético. A ello se suman, además, factores que modulan el momento de aparición y la intensidad del proceso:
- El perfil hormonal individual y la actividad de la enzima 5-alfa-reductasa.
- El estrés sostenido, que altera el ciclo fisiológico del folículo piloso.
- El tabaquismo, el descanso insuficiente y los déficits nutricionales.
- En mujeres, el posparto y la menopausia, etapas que con frecuencia revelan una predisposición previamente latente.
Ninguno de estos factores origina por sí mismo una alopecia androgenética. Su papel consiste, más bien, en adelantar o agravar un proceso ya condicionado genéticamente.
¿Cómo identificar si la calvicie hereditaria está afectando al cabello?
Las primeras manifestaciones preceden en varios años a la aparición de zonas visiblemente despobladas. Por ello conviene atender a los siguientes signos:
- Retroceso de la línea frontal, con patrones que varían según el caso y que se detallan en la guía sobre los tipos de entradas en el pelo.
- Pérdida de densidad en la coronilla, de difícil detección sin apoyo fotográfico.
- Adelgazamiento progresivo del cabello en la región superior, mientras la nuca y las áreas laterales conservan su densidad.
- Caída persistente durante más de tres o cuatro meses.
Ese contraste entre el vértice y la zona occipital constituye, de hecho, la firma característica de la alopecia de patrón hereditario.
Cuando el origen no es genético
No toda pérdida capilar responde a una causa hereditaria. Una caída difusa, homogénea y de instauración rápida orienta hacia otras etiologías, entre ellas el efluvio telógeno, los déficits nutricionales o las alteraciones tiroideas, cuestión que abordamos al analizar si se recupera el cabello perdido por hipotiroidismo. Esta distinción resulta esencial, ya que condiciona por completo el abordaje terapéutico.
El valor de un diagnóstico especializado
Ninguna valoración doméstica sustituye a un estudio médico. En consulta se integran los antecedentes familiares, la tricoscopia digital para cuantificar la miniaturización folicular real, el análisis de la calidad y densidad del área donante y la clasificación del grado según la escala Hamilton-Norwood en varones o la escala Ludwig en mujeres. A partir de esos datos resulta posible planificar la estrategia a diez o quince años vista.
¿Es posible frenar una calvicie de origen hereditario?
Frenar su progresión, sí; eliminar la predisposición genética, no. Los tratamientos médicos, entre ellos el minoxidil y los inhibidores de la 5-alfa-reductasa, permiten estabilizar la caída y mejorar la densidad del cabello nativo, siempre bajo prescripción y seguimiento facultativo. En el caso de las mujeres, el abordaje difiere y requiere una valoración específica. Cabe subrayar que cuanto antes se instaura el tratamiento, mayor es el número de folículos susceptibles de preservarse.
¿Cuándo está indicado el injerto capilar?
Una vez que el folículo pierde su funcionalidad, ningún fármaco logra recuperarlo. Es entonces cuando el injerto capilar se convierte en la alternativa indicada y, llegado ese punto, la genética actúa a favor del paciente: el cabello de la nuca y de las áreas laterales es resistente a la DHT y mantiene dicha resistencia tras el trasplante, lo que confiere permanencia al resultado. El procedimiento puede consultarse en detalle en la página dedicada al injerto capilar con técnica FUE.
¿Por qué con Castellana Clinic?
En el abordaje de la alopecia hereditaria, la diferencia entre un resultado óptimo y uno mediocre reside en la calidad del diagnóstico y en la planificación a largo plazo, más que en el número de injertos. El Dr. Andrade acumula más de quince años de experiencia en trasplante capilar, es Fellow Member del World FUE Institute, miembro de la International Society of Hair Restoration Surgery y Director y CEO del Master MECI (Master en Especialización Capilar e Implante).
Nuestro equipo ha acompañado a más de 2.500 pacientes en Madrid combinando las técnicas FUE y DHI, siempre bajo un criterio claro: la cirugía se indica únicamente cuando constituye la mejor opción para el paciente, y así se comunica también cuando no lo es. Si existen antecedentes familiares de calvicie y desea conocer su situación con precisión, puedes solicitar su valoración diagnóstica en Castellana Clinic y abordar el proceso con datos objetivos.
Preguntas frecuentes
¿La calvicie se hereda del padre o de la madre?
De ambos progenitores, si bien su peso no es idéntico. El gen receptor de andrógenos se localiza en el cromosoma X, de procedencia materna en los varones, lo que lo convierte en el marcador individual más determinante. No obstante, la alopecia androgenética es poligénica: la mayoría de las variantes asociadas se sitúan en cromosomas heredados por igual de ambas ramas. Atender únicamente a una de ellas ofrece, por tanto, una imagen incompleta del riesgo real.
¿Es cierto que la calvicie se hereda del abuelo materno?
Se trata de la creencia más extendida y también de la más imprecisa. Cuenta con un fundamento parcial, ya que el cromosoma X materno procede a su vez de la abuela materna, aunque explica sólo una fracción del proceso. Dado que intervienen decenas de genes distribuidos por todo el genoma, la observación del abuelo aporta una referencia meramente orientativa. En algunas familias la alopecia se transmite de forma ininterrumpida entre generaciones, mientras que en otras omite por completo una de ellas.
¿Puede la calvicie saltar una generación?
Sí, y sucede con relativa frecuencia. Al tratarse de una herencia poligénica, cada descendiente recibe una combinación distinta de variantes, de modo que la carga genética necesaria puede no reunirse en una generación y manifestarse en la siguiente. Esta es la razón por la que dos hermanos con los mismos progenitores evolucionan en ocasiones de manera muy diferente. Que el padre conserve su densidad capilar no implica, por tanto, la ausencia de variantes heredadas por esa vía.
¿Resulta útil un test genético para prevenir la calvicie?
Ofrece una estimación de probabilidad, no un diagnóstico. Analiza un número limitado de marcadores cuando se sabe que intervienen decenas de ellos y, además, no contempla los factores que modulan el momento y la intensidad de la caída. En la práctica clínica resulta considerablemente más informativa la tricoscopia digital, que mide la miniaturización folicular ya presente, complementada con los antecedentes familiares y la valoración del área donante.
¿Cómo distinguir una caída hereditaria de otra causa?
La alopecia androgenética presenta un patrón característico: afecta a la línea frontal y a la coronilla mientras la nuca y las áreas laterales permanecen íntegras, y progresa de forma lenta. Por el contrario, cuando la caída es difusa, súbita o compromete por igual toda la superficie del cuero cabelludo, suele responder a otras causas, como un efluvio telógeno, una alteración tiroidea o un déficit nutricional. Esta distinción determina el tratamiento y solo puede confirmarse mediante valoración médica.

El Dr. Juan Andrade es un destacado especialista en trasplantes capilares con más de 15 años de experiencia. Inició su carrera en clínicas privadas, donde se mantuvo actualizado con los cambios en las técnicas de implante capilar técnica FUE + DHI. Fundó la clínica Castellana Clinic, que se ha convertido en un referente en España. Avalado por la International Society of Hair Restoration Surgery y la World Fue Institute, instituto del cual es Fellow Member, y Director Académico del Área Capilar para Latinoamérica en la Universidad Católica de Murcia. El Dr. Andrade posee certificaciones internacionales en técnicas avanzadas de recuperación capilar. La clínica en Aravaca (en Madrid) ahora cuenta con un equipo robusto y más de 2.500 pacientes satisfechos, incluyendo celebridades nacionales e internacionales.

